POV de Magnus
El tiempo se detuvo por completo.
Cada célula de mi cuerpo pareció congelarse antes de detonar en un incendio de adrenalina pura y salvaje.
La frase resonó en las paredes de mi cerebro como una bomba de fragmentación:
“...al parecer la gordura no evita que mantengas las piernas cerradas...”
Las palabras de mi hijo en el restaurante volverían a repetirse aquí, en el sagrado espacio donde esta mujer acababa de salvar a mi hijo, escupidas por la boca podrida de un miserable que ve