El olor a café recién colado y pan tostado se coló por mis sentidos antes de que pudiera abrir los ojos.
Durante un segundo desorientado, creí estar en mi propio apartamento, atrapada en la rutina solitaria de los últimos dos meses.
Pero la textura suave de las sábanas de seda y la pesada mano de Magnus descansando con posesión absoluta sobre mi bajo vientre me devolvieron de golpe a la realidad.
Estaba en la cama de Magnus Thorne. Y la nueva vida que llevaba dentro me recordaba que nada vo