Magnus
Dos meses.
Sesenta días malditos midiendo el tiempo no en transacciones comerciales ni en dividendos de la junta directiva, sino en la distancia exacta que me separaba de Valerie.
En el ecosistema implacable de los negocios de Chicago, es imposible no escuchar los ecos del nombre de la persona que ocupa tus pensamientos.
Pero escuchar los rumores de la alta sociedad no era suficiente para mí.
Quería saberlo todo.
Cuanto más excavaba en su historia, cuanto más descubría la tenacidad si