En esos momentos, un automóvil se aproximaba a máxima velocidad a la casa, el cual no detuvo su marcha a pesar de ver que había guardias en la entrada que le pedían detenerse con señas, por lo que ellos sacaron sus armas y abrieron fuego, disparándole a las llantas, pero eso no detuvo al vehículo y algunos terminaron atropellados, al mismo tiempo que la reja era derribada.
El ruido alerto a todos los que estaban en la casa en esos momentos, donde los guardias notaron que el vehículo se dirigía