Mientras todo eso ocurría, las cosas se ponían interesantes para Alejandra en esos momentos, ya que se miraba muy feliz y se sentía victoriosa.
Alejandra estaba feliz, ya que pese a estar vigilada, habia logrado encontrar a una idiota desesperada que le vendería a su bebe cuando naciera y su tiempo de embarazo coincidía con los supuestos meses que debería tener así que solo restaba terminar de organizar los pormenores de su plan.
Ante eso ella estaba feliz porque les demostraría que no era la