Mundo ficciónIniciar sesiónLily
Fue la gota que colmó el vaso. Sus fríos ojos azules se clavaron en los míos. Antes me parecían intrigantes. Ahora solo sentía frío. Mucho frío. —Ahora ponte a trabajar —ordenó, dándose la vuelta sin dudar. Observé su espalda mientras se alejaba, sintiéndome abrumada. Había intentado con todas mis fuerzas olvidar a aquel desconocido, solo para descubrir que era mi jefe. Aunque ahora sabía que él no me recordaba, había esperado... No sabía qué esperaba, pero no era esto. No eran las palabras groseras y mordaces y las órdenes que me hicieron llorar. Un imbécil. Era un completo imbécil. Quería llorar. Quería enfurecerme por sus palabras. Quería acurrucarme en mi habitación y no salir nunca más. Pero estaba en mi lugar de trabajo. Respirando hondo, me di la vuelta y me dirig






