Marta estaba sentada frente a Kilian esperando a que él comenzara a hablar, sabe que el tema es delicado y por ello no lo presiona para que hable. Lo observa y se cuestiona que había pasado en todo este tiempo, a inicios de años, Kilian seguía siendo el mismo engreído y burlático. Ella siempre observaba de lejos cómo su nieto conquistaba a las mujeres con un par de palabritas y se regocijaba en tenerlas a todas en la palma de su mano.
Hoy en día no veía nada de esa personalidad que lo caracter