El primer despertar usualmente se daba en los niños/as entre los 10 y los 13 años y era cuando sus primeros inicios como Centinelas, guías o betas (el resto de la humanidad) comenzaban.
Cuando el ser humano llegó al espacio se adaptó como siempre lo había hecho. Su ADN en algún punto mutó, mezclándose con el de las nuevas bestias que cazaban, ya fuera artificial o naturalmente, nadie está seguro.
Pero esos fueron los inicios de lo que hoy en día se conoce como betas, humanos con el mar