Mundo de ficçãoIniciar sessão—Dicen que está limpio— esas palabras se repetían una y otra vez, era difícil dejar las drogas y más para Sandro que desde su adolescencia había comenzado a consumir, cuando le pidió vivir juntos nunca le dijo que su padre lo había corrido de casa, no que le había quitado el apoyo económico y como la fama de drogadicto se estaba esparciendo por los pasillos de la empresa ya nadie había querido darle empleo, no l







