Mundo ficciónIniciar sesiónTomás miró a todos sus amigos que estaban desayunado:
—Aquí falta un par —dijo de repente.
—¿Ah? —inquirió Mateo extrañado.
—Nada. Es imposible que hubieran sido ellos los de anoche —soltó Tomás mientras volvía a ver la comida.
—Ay, no… —Keidys se levantó de la mesa y al dar dos pasos hacia atrás se fue en vómito.
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