Aquella noche fatídica hace cinco años, Sebastián casi perdió a las dos personas que más le importaban. Su esposa y su bebé nonato, cuya existencia desconocía. Después de cuidar del bebé y de Scarlett, dedicó todo el tiempo disponible a rastrear a quien había entrado en la casa, y sabía tanto o más que la policía. Por eso el policía no arrestó a Ava...
No fue ella.
Ava no se cortó la muñeca cuando la llevaron al hospital. Sí se escapó de su habitación y volvió a entrar por la ventana. Todo eso e