Cap 48. No podría soportar perderte
Las estrellas parpadean en un cielo despejado que no refleja, ni de lejos, la agitación que sacude el corazón del reino. En las calles, las luces parpadeantes se apagan una a una, mientras dentro del palacio la tensión se mantiene despierta, latiendo en los pasillos, palpitando entre las piedras antiguas que conocen los secretos de generaciones.
Alejandro entra en los aposentos reales donde Eleonora lo espera. La encuentra de pie, de espaldas a la puerta, observando el mapa del reino desplegado