Cap 20. Amenazas
En una sala privada, lejos de oídos indiscretos, un grupo de miembros del Parlamento se reúne con rostros tensos y miradas calculadoras. El ambiente está cargado de indignación y conspiración. Han pasado días desde que Eleonora los enfrentó con su exigencia de devolver lo que habían arrebatado al pueblo, y ahora se ven forzados a responder.
—¡Esto es inaceptable! —vocifera uno de los hombres, golpeando la mesa con el puño cerrado—. ¡Esa mujer no tiene derecho a darnos órdenes! ¡Es una afrenta