15. Mi propiedad
Sophia se sintió asqueada a la par de desesperada ¿cómo iba a salir de aquella situación?, aquel animal que sonreía frente a ella era la viva imagen de su hermano pero sin rastro alguno de moral y respeto.
— ¿Quieres decí que me violaste?
— Así suena un poco grotesco querida, digamos que fuiste muy colaboradora después de un incentivo.
Ella se levantó de inmediato presa de la rabia y levantó su mano para golpearlo, — Desgraciado, si me drogas no estoy usando mi criterio ni voluntad para tomar d