48. YO PUEDO, SOY CAPAZ.
—Fue... fuente... Ro... Rompiste fuente —Marcos tartamudea después de quedar unos segundos en shock—. ¡Oh por Dios!... ¿Qué hago? —exclama exaltado, asimilando la notícia.
—Primero, cálmate y luego, llama a mi mamá.
Marcos asiente repetidamente, salta de la cama y va con rapidez a la puerta del cuarto.
—¡Suegra! —grita—. ¡Sarah rompió fuente! —La señora Miller que se encuentra en la cocina preparando café, se apresura a ir hasta donde está su nervioso yerno.
—¡Llego