El mundo después del latido
El mundo no despertó de golpe.
Despertó confundido.
En las ciudades humanas, la gente habló de noches extrañas: de sombras que parecían llegar tarde a sus dueños, de sueños compartidos entre desconocidos, de lunas que no aparecían en los calendarios astronómicos. Algunos lo llamaron histeria colectiva. Otros, presagio.
En los territorios vampíricos, el silencio fue peor.
Los clanes antiguos sintieron cómo algo que siempre había estado por encima de ellos ahora respir