Parte 4. Capítulo 19. La voz del demonio
Tuvieron que ir al poblado de Chivacoa por insumos. El espiritista les había pedido que cubrieran los gastos de la sesión, así que tuvieron que adquirir flores, frutas, licor, cigarros y hojillas, entre otras cosas, para llevar a la montaña de Sorte.
Se internaron en lo más profundo de la selva hasta llegar a un claro donde el suelo había sido desprovisto de hierba y era posible realizar una fogata.
El espiritista era un muchacho joven, alto y delgado, aunque de contextura fuerte. Su rostro est