Parte 4. Capítulo 15. La montaña de Sorte
Se debatieron por unos minutos, rodando en el suelo, golpeándose entre sí y mordiéndose con rudeza. Sin embargo, más que ira, aquello lo que despertó fue un deseo desgarrador. En ambos.
Mary utilizó sus garras para romperle la camisa y arañar su pecho. Lo mordió cerca del ombligo, produciéndole a Deibi un delicioso placer. La lucha pasó de hacer daño a querer tener el dominio sobre el cuerpo del otro.
Los dos querían besar y lamer cada pedazo de piel que tocaban, rasgando la tela que se interpo