Parte 3. Capítulo 7. Su pasado
A la mañana siguiente, Jonathan estaba sentado en la mesa del comedor de la casa de sus padres mirando distraído la nada. Recordar la exquisitez y suavidad de los labios de Jesenia lo mantenían en un estado catatónico.
Le era imposible pensar en algo diferente. Nunca en su vida había probado un elixir tan delicioso y prohibido.
Aunque poseía un anexo solo para él en esa misma propiedad, en esa ocasión se encontraba allí, ya que su padre le había pedido que desayunara con ellos para hablar de lo