Alicia se siente cómoda al escucharlo. No le preocupaba que Miguel descubriera algo, porque ella no creía en esas cosas; veía los cíclicos como unos estafadores totales.
De hecho, jamás gastaría un centavo si no fuera porque quería montar un espectáculo. Por lo tanto, el motivo por el cual se sentía incómoda era porque tenía que desarrollar una mentira atroz delante de la sepultura de su hija. Momento después, Alicia recobró la compostura.
«Todo esto se hace para echar a Belén, así puedo pone