Alex buscó a Piero por todos lados. Al mismo tiempo, Piero volvió del baño, y cuando Alex lo vio, enseguida se apresuró hacia él, lo tomó de la manga, y exclamó:
— Señor Burgos, ¡por fin lo encuentro!
—¿Qué sucede? — preguntó Piero con cansancio.
Había estado despierto toda la noche, no solo preparando la clase, sino también estudiando las preguntas de matemática avanzada que le hizo Belén. No quería decirles a los demás que todavía no podía entender la respuesta de Belén.
Después de todo,