Sentados en el sofá en la sala, Alicia imploraba a Santiago para que le bajara el castigo a Ana.
Ni Belén ni Ana, hicieron nada en el transcurso de esos días, e incluso cuidaba cada vez más de Belén.
Portándose de una manera obediente, y tratando bien a Belén. Santiago aprobó su comportamiento.
La historia pasada había quedado en el pasado, y el incidente de las serpientes quedó estrictamente prohibido.
A los habitantes de la mansión, se les prohibió explícitamente que no pronunciaran ninguna p