Mundo ficciónIniciar sesión— Gracias. — Belén se quedó muda de la emoción.
—¿Por qué lloras? — Daniel se levantó con incertidumbre mientras se inclinaba y le secaban los ojos. — No estoy llorando — dijo ella sacudiendo la cabeza—. Solo que estoy feliz, gracias. Él suspiró. — Si hubiera sabido que ibas a llorar, no habría hecho esto. «Solo quería ver su sonrisa, no sus lágrimas». Los dedos de ella se tensaron por sus palabras y de






