Por reflejos, Santiago miró a Belén, ya que con esta frase, había estado muy cerca de delatarse. Para su alivio, la joven no mostró ninguna reacción en su rostro.
«Como en ese momento Belén es mi fuente de ingreso, que sepa que Ana es mi hija biológica, no traería nada bueno para mí».
Mientras tanto. Ana no podía creer que hubiera recibido el rechazo de Santiago por acusar a Belén.
— Estoy diciendo la verdad, padre... — pronunció atónita mientras abría los ojos con incredulidad.
—¡Dilo