La llamada era de Yeimi, entonces él cambió su actitud.
—Oh, ¿estás aquí, Yeimi? No ha ocurrido nada en el camino, ¿verdad?
Ella ignoró su pregunta y dijo:
—¿Cómo está el paciente? Le dije al piloto que aterrizar el helicóptero en el espacio abierto más cercano. Si todo va bien, debería estar ahí en diez.
—Ejem. — Él tosió con torpeza—. No tienes que venir ahora, Yeimi.
El rostro de esta se desfiguró.
—¿De qué estás hablando?
¿Estás bromeando?
—No. — el hombre explicó enseguida—: Ya c