Mundo ficciónIniciar sesiónAsí pasaron varias horas hasta que se escuchó el sonido de los atalayas que vigilaban en la fortaleza “¡Ya vienen los recolectores!” y la mayoría de aldeanos esperaban con ansias su regreso, pues eran pocas las municiones que tenían para la comunidad.
Takashiro se asomó sobre los muros y observó el regresar de sus compañeros, sin embargo, algo extraño ocurría; su caminar era demasiado lento y parecían no traer nada consigo “¡Prepárense para atacar!” gritó con fuerza Takashiro y todos







