12 Nunca más.
PRIETO:
— No quiero ver a esa mujer cerca de ustedes.
— Mira madre, si papá estaba enamorado de la mamá de Emma, es tú problema, no el nuestro.
— ¡Prieto! ¿Cómo te atreves?
— Te diré lo mismo que te dijo papá, no me hagas elegir entre tú o Emma, porque terminarás perdiendo. — Veo como la rabia la recorre, y sale de la cocina. Bien ya no puede usarnos para que papá no la abandone.
Dirijo mi atención donde estaba Emma y veo su navaja en el piso. La abro y leo lo que dice la hoja. Escrito en it