—Mira, Massimo, te rechacé una vez, y como resultado, me empujaste por la ventana, así que supongo que estamos empatados en este caso. —Blair respondió fingiendo estar tranquila.
No estaba segura de que el sí la quería, pero no iba a quedarse aquí ni un segundo más si él se negaba a reconciliarse. Cada minuto y cada segundo era una tortura. Preferiría declarar que la misión fracasó de antemano porque ella se arrepintió de verlo después de entrar en esta casa.
Preferiría abrirle las piernas a Ed