Capítulo 25. ¡Al fin algo bueno!
En la mansión Grimlore, Katrina mira la hora en el reloj y puede imaginar perfectamente por qué Jarl no ha llegado todavía. En estas semanas aprendió a ignorar lo que él haga o deje de hacer y gracias a eso se siente más aliviada y en paz. Si esta es la vida que a él le gusta, pues que haga lo que quiera con tal de dejarla en paz.
Se levanta de la cama y toma del cajón el nuevo notebook que Jarl le trajo en la mañana y va a la cama para ver algunas cosas en internet. No le gusta perder el tiemp