Punto de vista de Kaelen
Luis Miguel parpadeó, claramente sorprendido por el brusco cambio de pregunta. Vi cómo el nerviosismo volvía a asomar en sus ojos y, por un segundo, pensé que podría llegar al fondo del verdadero problema. Pero respiró hondo y continuó, todavía moviéndose inquieto como si el suelo bajo sus pies fuera demasiado inestable.
—Bueno, cuando se fueron, yo fui con Elara, pero ahora... —Su voz se apagó. Sus ojos se movían de un lado a otro, como si él mismo no pudiera darle