Punto de vista de Kaelen
La oscuridad me soltó lentamente, como una niebla obstinada que se negaba a levantarse. Mis sentidos regresaron, pero de forma lenta y torpe.
Primero llegó el dolor de cabeza. Oh, por la Luna, era un latido insoportable detrás de mis ojos, como si alguien hubiera rellenado mi cráneo con rocas fundidas y lo hubiera sacudido por diversión. Luego llegó el hambre. Era como un pozo voraz y sin fondo que me provocaba calambres en el estómago.
Sentía como si no hubiera com