Punto de Vista de Kaelen Thorne
Los ojos de Luis se desplazaron ligeramente hacia mí, la única indicación de que me estaba escuchando.
Bien. Porque tenía mucho que decir. Y todo empezaba con una hermosa flor llamada Elara Vane.
Luis, mi querido y desafortunado primo, permaneció inmóvil en su silla, con su mirada sin vida fija al frente, mientras yo hacía lo que mejor se me daba: desahogarme.
—Luis —suspiré, pasándome una mano por la cara—. Creo que Elara ya está empezando a sentir algo por