Verónica
Después del trabajo fui con Josh, estaba tan entusiasmada como preocupada por lo que Ricardo me pudiera decir despues de ver el tatuaje en mi espina dorsal, una hilera de puntos diminutos a paso de serpiente difuminados hasta la nuca.
─Te juro, Josh, que será mi ultimo tatuaje ─me miro en el espejo, vacilando de ardor.
─Lo mismo dijiste cuando te hiciste las alas de mariposa en tu hombro.
─No lo decía enserio.
─Claro.
Me bajo la blusa y respiro hondo para calmarme. Hay siete llamadas p