Capítulo 81.
Sofía.
Centro mi mente en los recuerdos que me mantuvieron cuerda los últimos años. Los mismos que me han mantenido de pie estas horas, porque sólo han pasado unas horas. Sé que no ha sido un día. Vuelvo a la cafetería dónde lo vi por primera vez. Con ese genio de haber comido hiel toda la vida. Nunca ha sido un hombre que le guste hablar. No es de planes a futuro, menos de decir algo tierno. Pero es capaz de demostrar que te quiere en su vida con sólo una mirada. Así me veía siempre cuándo me