— No pasa nada.
Rápidamente, la agarré por el brazo, y con pasos pesados caminé hacia fuera del evento. Las personas nos miraban, curiosas para saber lo que había ocurrido. ¡Chismosos! ¡Buitres! Se quedan esperando a que las personas tengan fricciones para fotografiar. Me da asco eso.
Llego al coche y abro la puerta para que Diana entre.
— Entra. - ella me responde con un sonoro "no". — No tengo paciencia, Diana. Entra en ese auto.
— No sin antes escuchar sus explicaciones sobre lo q