**Capítulo 77**
**Punto de vista de Alain**
Nunca había visto un salón transformado de forma tan perfecta en tan poco tiempo. Sinceramente, estaba impresionado. De pie en medio de la habitación, giré lentamente sobre mí mismo, admirando cada detalle. Las cortinas habían sido reemplazadas por finos velos blancos, como un suspiro de pureza caído del cielo. Velas parpadeaban dentro de portavelas de cristal tallado, difundiendo una luz suave, casi mágica. Flores blancas —rosas, peonías y gypsophila