17 Ataque.
Alejandra corría por el viñedo percibiendo como su corazón se rompía en mil pedazos, se sentía la persona más estúpida del mundo por creer que alguien tan fuerte, decidido e imponente como Simón se hubiera fijado en ella, ella que no era más que una mujer a medias, una mujer que no estaba a la altura de alguien como la BESTIA, demasiada inocencia, demasiada dulzura, demasiado tonta romántica, estúpida y soñadora. No podía culpar a Dios por esto, toda esta situación la había causado ella misma,