—¿De qué estás hablando, Aura? ¿Piensas dejarme? –cuestiona él mientras camina de un lado a otro.
—No eres feliz. Iktan.
—¡Pero el problema no eres tú! –grita tratando de que entienda pero obviamente no lo entiendo.
—¡Pero hay un problema! Y no me di cuenta hasta hoy, hasta que pasó mucho tiempo, hasta que estoy embarazada, hasta que vamos a hacer algo riesgoso. ¿Por qué no me lo dijiste? Sabía que no eras partidario de vivir en la reserva pero lo aceptaste.
—¡Por ti! Acepté quedarme en la r