Coco no podía dejar de pensar en ello.
Incluso después de que Annie salió del café, el pensamiento siguió dando vueltas en su mente como un disco repetitivo.
Niños.
Annie tuvo hijos.
No sólo uno.
Dos.
Y a juzgar por la reacción anterior de Annie… Coco tenía la fuerte sensación de que había más en la historia.
Se reclinó en su silla y tamborileó con los dedos sobre la mesa.
“Si William se entera…” murmuró para sí misma.
Entonces ella de repente se echó a reír.
"Oh, esto va a ser intere