George
New York, Estados Unidos.
El desayuno con Billy fue incomodo, silencioso y demasiado cargado de tensión. Al parecer no fue una buena propuesta el quedarme en el sillón anoche, esta mañana había despertado a Elizabeth demasiado brusco, Victoria había bajado a la primera planta solo para presenciar nuestra discusión de que la niña no debía de dormir conmigo, me había dejado helado su comentario, ¿Acaso me ve como un maldito pervertido? Fue asqueroso su comentario pero tuve que callarme par