Victoria
Estocolmo, Suecia
Mi corazón no dejó de latir rápido cuando Marie me puso al tanto de lo que estaba pasando, mis manos estaban sudando, ¿Cómo es que su padre ahora apoyaba a George? Estábamos sentadas Marie y yo en la barra, viendo como mi hija peleaba con la masa.
— ¿Y de qué están hablando? —soné bastante inquieta, Marie suavizó su mirada.
—Tranquila, deben de estar poniéndose al día, lo que rara vez hacen cuando se ven sin mi madre.
— ¿Y si…?—detuve mis palabras cuando escuché la vo