Victoria
Después de lo de anoche con Ron, no había podido dormir del todo, mi mente repasó una y otra vez lo sucedido, luego estaban las condiciones de George para no llevarme a los tribunales para pelear por Elizabeth. Mi café frente a mi sobre la isla de granito ya se había enfriado, estaba desde las cinco de la madrugada sentada en la cocina, pensando que es lo que haría, ¿Tendría que preguntarle a Ron lo del apellido? Miré el reloj y marcaron las ocho de la mañana, Elizabeth no tardaba en