George
Entré como un gran tornado a mi taller, sentí los pasos de Marie detrás de mí siguiéndome para que le diera respuestas a sus preguntas, “Si tan solo Victoria no hubiera abierto su boca con lo de mi condición, no tendría a mi hermana corriendo detrás de mí”.
Busqué ansioso el bote de pastillas que me había asignado Matthew para el dolor, mi cabeza iba a estallar, me tomé dos con un poco de whisky, ignoré el comentario de mi hermana que no debía mezclar medicamento con alcohol, pero en es