Mundo de ficçãoIniciar sessãoSucia jugada
Rubén
Al despertar aquella mañana y darme cuenta que no había nadie junto a mí, mis alarmas se dispararon. Un extraño malestar me abrazo el pecho, pero trate de mantener la calma, Genave pude haber ido a cualquier lugar dentro del hotel y además no podía haber salido por la puerta sin que mis hombres se dieran cuenta. Marque rápidamente el número de Jotrov y este







