Capítulo 7: La oportunidad

Tres años después

Me derrumbé, no puedo decir mentiras cuando mi única fuente de felicidad se fue con un pequeño que ni siquiera pude amamantar mientras asimilaba que era madre. Pero, la venganza me ha dado una nueva razón para vivir.

El amor que mantenía mi vida para centrarme en lo que corresponde, ahora ha sido reemplazado por el odio que tengo con los García. Por eso, no me dolió vender todo lo que tenía en el restaurante e incluso mi casa con el fin de tener suficiente dinero para aprender a ser tan mala como ellos.

Antes no me acercaba a la violencia, ahora me he educado mucho y por eso, sé disparar, también entiendo como debo de reaccionar en caso de que alguien intente intimidarme, amordazarme o inmovilizarme. Tengo conocimientos en sistema y ataques cibernéticos y como puedo asesinar sin dejar rastro.

Me he infiltrado en las empresas “legales” donde los García lavan dinero y he estado en los puntos de cambio de mercancía sin que noten que he estado presente.

Pero, no he podido acercarme a ellos, porque tienen un riguroso sistema que impide que cualquiera trabaje para ellos. Por eso, solo puedo trabajar como aseadora en la casa que queda frente a la de ellos, mientras espero que una buena oportunidad aparezca.

— Mía, ¿puedes sacar la basura? Ya es lo único que nos hace falta. — me dice mi compañera de trabajo usando un nombre nuevo, porque quiero hacerlo pagar por lo que me ha hecho, no puedo dejar en evidencia quien soy realmente.

— Claro que sí. — digo saliendo con varias bolsas rumbo al callejón donde puedo ver mejor la habitación del jefe de los García y el objetivo que tanto quiero asesinar.

Hay muchas linternas intentando encontrar a alguien y puedo saber quién es, ya que, no es la primera vez que pasa algo así: el hijo del jefe García ha desaparecido por tercera noche consecutiva.

— ¡Mattew! ¡¿Dónde estás?! — grita el maldito hombre que hace años me hizo la vida imposible.

— ¡Joven amo, ¿Dónde se encuentra?!

— ¡Como no encuentren a mi hijo, los voy a asesinar a todos!

Grita y se desespera por su hijo, pero, el mío lo asesinó sin dudar un solo momento. Sin duda, es un hipócrita de m****a.

Lo reconozco, he intentado acercarme a él y el niño puede ser una estrategia fantástica, pero, aunque quiero destruirlo por completo, para mí los niños son sagrados.

Es por eso, que no he intentado acercarme al pequeño, sin embargo, ha sido imposible hacerlo de otra forma, porque son una mafia hermética que quien comete el más mínimo error muere y no quiero fallar cuando tanto me ha costado continuar mi investigación con esos desgraciados.

— Buscaré la forma de hacerlo, no ahora. — digo lanzando la primera bolsa de basura.

— Auch. — dice una voz diminuta y tierna.

Intento saber que pasa porque se supone que estoy sola aquí, pero, cuando lanzo la segunda bolsa, el ruido es más fuerte, por eso, me acerco al basurero para encontrar a un pequeño con una manta que agarra con fuerzas.

— No puede ser que me he vuelto loca. — digo preocupada.

Lo reconozco, muchas veces me despierto angustiada porque sueño con el único sonido que pude escuchar de mi hijo: su llanto cuando ha nacido. Pero, este ruido es diferente, uno que no había escuchado en el pasado y por eso, creo que no ha sido producto de mi imaginación.

Por fortuna, cuando acerco mi mano al pequeño que veo sucio y temblando, no se evapora, así que, no es producto de mi imaginación.

— ¿Mami? — pregunta el pequeño con una voz tan diminuta que me aturde por varios segundos.

— Pequeño, ¿te has perdido? — pregunto y el pequeño niega.

De inmediato, lo saco del contenedor de basura y él grita asustado llamando la atención de varias personas frente a mí que corren hacia donde me encuentro.

— Tranquilo, no vine a hacerte daño. Solo estás un poco sucio y en ese lugar donde estabas, ibas a ensuciarte más o enfermarte y no queremos eso, ¿verdad? — pregunto limpiando con una toalla de manos que saco de mi bolsillo.

— Bueno. — dice el niño dejándose limpiar.

— ¡Aléjate del niño lentamente! — dice alguien con voz fría y yo abrazo al pequeño de inmediato al ver que me apuntan con un arma.

Durante breves segundos pienso inmovilizarlo para escapar con el pequeño, pero, cuando veo el tatuaje característico de su clan, comprendo que no puedo delatarme. Además, ellos con cada minuto parecen multiplicarse.

— Aquí lo he encontrado. — dice el hombre delatando la ubicación, por lo que, al poco tiempo un hombre detiene su motocicleta y baja de este para mirar con una severidad que no merece el pequeño que se esconde en mis piernas.

— ¡Mattew Kael García! ¡¿Cómo te atreves a escaparte?!

— Mami, sálvame. — dice el pequeño aferrándose a mí mientras yo abro mis ojos aturdida.

Lo peor de todo es que no soy la única y por eso, el hombre que solo vi una única vez en mi vida, pero, destruyó mi propia existencia, se acerca a mí y me agarra del cuello con desprecio.

— ¿Por qué mi hijo le dice madre a una bastarda como tú? ¿Cómo puedes robar y ensuciar a mi hijo?

— ¡Suelta a mami! — grita el niño mordiendo con fuerzas la pierna de mi mayor enemigo.

El hombre retrocede más aturdido y sorprendido que herido, por lo que, agarra al pequeño como si fuera un perro y lo señala.

— No busques que te dé un buen golpe, Mattew.

— ¡Deja a mami! — grita él mordiendo el dedo de quien lo carga.

El desgraciado se sacude y el pequeño cae sobre mi pecho como todo un hombre araña, para inmediatamente aferrarse a mi cuello.

— Mami mía.

— No estoy para esta m****a, llévense a los dos. — dice él con enojo y de inmediato, los chicos me llevan arrastrando dentro de un auto donde me llevan al interior de la propiedad García.

— Por favor, no me hagan daño. — digo llorando mientras sonrío mentalmente porque finalmente estoy entrando donde nunca pude ingresar.

— Tranquila, mami, Matt te cuida. — dice el pequeño abrazándome con fuerzas mientras yo maldigo no traer un arma de fuego para dispararle en los testículos al hombre que me quitó mi virtud y después me arrebató todo en mi vida.

‘Actúa sabiamente, debes quedarte cerca de él y vengarte.’ Me digo mentalmente intentando contener mi odio.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP