Mundo ficciónIniciar sesiónMi cuerpo se torna rígido casi de inmediato y yo espero el golpe fuerte del suelo, pero, el maldito desgraciado que me ha ganado, me agarra en sus brazos y me carga como si fuese esa damisela que va a ser llevada a su dulce cama.
Pero, la realidad es que lo que me va a esperar es un infierno, en el que solo escucho el llanto de la señora Carmen y como varias personas caminan de un lado al otro, pero, no precisamente para auxiliarme.— Es momento de marcharnos, ya






