Mundo ficciónIniciar sesiónRápidamente me esfuerzo por moverme siquiera un poco, porque lo que más deseo es darle una fuerte golpiza al hombre que hace lo que él desea con todos incluyéndome y eso es algo que no puedo permitir.
Pero por mucha fuerza que ejerza en mis manos, ninguna de ellas se mueve ese quiero un poco y por eso se lo puedo usar mi única arma: mi voz.— Por un momento pensé que me habían cambiado la chica…— Vete a la mie






