Capítulo 103: Estar a su merced

Kael me observa preocupado, se nota que parece que no sabe lo que le estoy diciendo y eso solo hace que me angustie aún más, ya que, si él que ha causado mi inmovilidad no sabe cómo quitarlo, ¿Qué voy a hacer a partir de ahora?

— Creo que lo mejor es que esperemos un poco, así el efecto se va por sí solo. — dice Kael sonriendo.

— ¡¿Acaso quieres morir, maldito desgraciado?! — grito enojada.<
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