Mundo ficciónIniciar sesiónLayla se levantó a la mitad de la noche en la hora que habían acordado, colocando el minúsculo auricular del tamaño de un chícharo que Giovanni le había entregado junto a la llave antes de irse esa misma tardé en el interior de su oído.
–¿Layla puedes escucharme?—pregunto la voz sosegada y tranquila de Giovanni, ella alzo la mano con el pulgar hacia arriba mirando hacia la cámara –Perfecto, entonces te iré guiando en todo momento esta noche y te avisaré de cualquier cosa que pase y te







