Mundo ficciónIniciar sesiónLayla estaba desparramada en un cheslong oculto detrás de un librero ubicado en el fondo de la biblioteca leyendo perezosamente, disfrutando de los suaves y cálidos rayos del sol que se colaban por la amplia y alta ventana bañándola suave y generosamente.
Había ordenado a todos los sirvientes que no entraran a la biblioteca a menos de que ella los llamara en persona, así que le sacó provecho a ese raro e inusual momento de privacidad, disfrutando del grato contacto se estiro en su luga







